lunes, 23 de diciembre de 2013

La madrugada que bebió mucho

Una de esas madrugadas en que bebe mucho,  se hizo mañana y fue antier.

Fuimos a una celebración cómico-musical él, ellos y él también. Todo era risas y diversión hasta el "momento incómodo" del D2. Fue cuando dijo que eso era lo más incómodo que podía estar pasando. En realidad no pasaba nada. Descenso.

Después, sobre el pasto dijo mil cosas como "cinco" y "siete". Cosas como "saca una". Dijo que no debo cantar, que no lo haga por favor, que es un mal-amigo, dijo. También picome la pantorrilla.

Para hoy preparé toda una sesión terapéutica, me esforcé, de verdad lo hice. Nada que ver con las anteriores terapias de inundación, esta sería mejor. Reno sanaría al final de un perfecto día. Dijo que no era necesario ¡Y una acabándose la vida! ¡Preocupándose por el prójimo!

Nada de lo que dijo puede ser malo o embarazoso, nada como para que le haya dado pena verme escribir estas líneas. El Reno es bueno y Tejerán también.



[La mantita de seguridad del muchacho]


Al menos sonreí, vi uno de esos borbotones de felicidad.
Fue distinto.

viernes, 29 de noviembre de 2013

El gimnasio de la Prepa 5

Cuando dejé la Prepa 5, la pizarra del marcador era electrónica y la duela estaba brandeada con nuestra bonita vaca.

Teníamos también nuestras estrellas del basket y como en la mejor peli teeny boper-poper, eran guapitos. Sin duda no faltaron los porros, los lagartos, dinosaurios y otros animales disfrazados de humanos estudiantes; estuvimos los pelones (inocentes de cuarto año que fuimos* rapados en nuestra novatada), los fresas de la banca 1 en pasillo central ¡cómo olvidar a mi sueño imposible, Badim! Y también estuvieron los porros, de a 20 pesos cada uno.

Recuerdo el auditorio Gabino Barreda y su enorme pantalla donde proyectaban cine, recuerdo ver adolescentes frenéticas gritar y mojarse por ver el torso desnudo de Brad Pitt.

Recuerdo mi desfile de los Dioses, los camerinos y sus espejos enormes enmarcados con focos al puro estilo Hollywoodense; recuerdo que fui Artemisa, Diosa de los animales salvajes y la caza, recuerdo mi tanga blanca y el pañuelo blanco que apenas cubría mis pequeñas chechis. Recuerdo contonearme por ahí.

En esa bendita prepa reprobé cuatro años seguidos Matemáticas, ahí conocí a mi wampi Diovanny con sus sueños de conocer el mundo y a los rockstars, sé que lo logró y viaja por todo el mundo haciendo lo que le gusta. ¡Maldito puto! Se burlaba de mis pinceles que armaba cortando mi cabello y atándolo a una ramita seca.

Ahí, en la Prepa 5 conocí a Percy, mi amigo jipi, siempre tan misterioso y apantallante, cigarrillo en mano. Ahora ya no apantalla ¡pero debieron verlo con su dupla, el Fer! Trabajamos en la misma agencia el día de hoy, él escribe y yo dibujo porque de escribir ¡no, yo d'eso no sé!

Otro muchachón que a la fecha se echa sus chupes conmigo es Alejandro, en aquella época andaba malito del corazón, creo que fui mala porque un día lejos de ayudarle se lo rompí chilló tres días y para el cuarto, como buen médico en ciernes se lo curó. Desgraciado, nomás me llamó la semana pasada pa'lborotarme y ni nos vimos.

A los tres les di sus besotes.

¡Verga! ¡Regresé 11 años en el tiempo, ¡hay tantas memorias!



*lo de "fuimos" es sólo para solidarizarme, a mí nunca me raparon nada. Me habrían despojado del brassiere pero nunca usé.

jueves, 28 de noviembre de 2013

No sé convivir

Con eso de que convivir no se me da, mi círculo se reduce a 5 humanos. Hablar con las mujeres menores de 50 años la gente me cuesta muchísimo trabajo. Quizá debería ir con un Psicoanalista, Psicólogo o Psiquiatra para solucionar ese problema. La neta es que por "ese problema" es por lo último que acudiría con un especialista. Hay temas más importantes y decisivos factores en mi vida que me gustaría tratar antes que eso.

Entonces mientras no me afecte, pues hago caso omiso. Ayer estaba viendo una charla entre "expertos" que hablaban sobre qué es el amor, la familia, la fidelidad y los "polis". Decían que… ¡Bah! ¡No importa! el chiste es que la pelona con cara de lencha aseveró: "lo importante es que todos los polis sepan que son polis y le están entrando abiertamente al poli". [Este párrafo lo escribo nomás porque sí, no tiene relación con el resto del texto]

Como sea, en el amor lo único que debe imponerse es el respeto y libertad, ¿qué no?. La neta me da hueva ir a comer con su prima, ¿pos qué? ¿Por qué tengo que ir? ¿Por qué no ir me hace grosera? Me lo pidió como favor pero no entiendo en qué beneficia o perjudica que yo vaya. Nadie le obliga a ir conmigo a mis raras comidas familiares, va porque quiere.

¿Cómo ven? ¿Estoy mal o me revuelco? Digo, ¿¡qué!? Se aceptan 
—humildemente— latigazos y regaños.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Cuatro pendejadas

Que por qué lloro. Easy, mai frien:


  • Él dijo: "Mantener el estatus" [pendejada 1]... Y pensé: ¿ES NETA? Cesad el mame. 
  • Él dijo: "Crecer" [pendejada 2] ... Y pensé: A los lados, únicamente.
  • Él dijo: "Llorar no sirve de nada" [pendejada 3] ... Y pensé: Y no, no sirve de nada. 
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Después de escuchar de su boca las tres pendejadas de arriba y después de que di "vueltas y vueltas" y "hablé y hablé tres horas" [es que así dijo. BTW, ninguna pendejada entrecomillada se agrega a la lista oficial de pendejadas. Obvio no se agregan, ni modo que me eche tierra solita], nomás no pude evitarlo; chillé.

Ya no sé qué es más triste, si sus tres pendejadas o mis tres horas de hablar pendejadas ¡o! que escribo pendejadas.


Chillo porque me doy cuenta de que soy muy pendeja y eso no se cura.









"Recuperar nuestra vida sexual" [pendejada 4]
¡Si al menos fuese bonita! [mis pendejadas no cuentan, ya dije]