jueves, 28 de noviembre de 2013

No sé convivir

Con eso de que convivir no se me da, mi círculo se reduce a 5 humanos. Hablar con las mujeres menores de 50 años la gente me cuesta muchísimo trabajo. Quizá debería ir con un Psicoanalista, Psicólogo o Psiquiatra para solucionar ese problema. La neta es que por "ese problema" es por lo último que acudiría con un especialista. Hay temas más importantes y decisivos factores en mi vida que me gustaría tratar antes que eso.

Entonces mientras no me afecte, pues hago caso omiso. Ayer estaba viendo una charla entre "expertos" que hablaban sobre qué es el amor, la familia, la fidelidad y los "polis". Decían que… ¡Bah! ¡No importa! el chiste es que la pelona con cara de lencha aseveró: "lo importante es que todos los polis sepan que son polis y le están entrando abiertamente al poli". [Este párrafo lo escribo nomás porque sí, no tiene relación con el resto del texto]

Como sea, en el amor lo único que debe imponerse es el respeto y libertad, ¿qué no?. La neta me da hueva ir a comer con su prima, ¿pos qué? ¿Por qué tengo que ir? ¿Por qué no ir me hace grosera? Me lo pidió como favor pero no entiendo en qué beneficia o perjudica que yo vaya. Nadie le obliga a ir conmigo a mis raras comidas familiares, va porque quiere.

¿Cómo ven? ¿Estoy mal o me revuelco? Digo, ¿¡qué!? Se aceptan 
—humildemente— latigazos y regaños.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Cuatro pendejadas

Que por qué lloro. Easy, mai frien:


  • Él dijo: "Mantener el estatus" [pendejada 1]... Y pensé: ¿ES NETA? Cesad el mame. 
  • Él dijo: "Crecer" [pendejada 2] ... Y pensé: A los lados, únicamente.
  • Él dijo: "Llorar no sirve de nada" [pendejada 3] ... Y pensé: Y no, no sirve de nada. 
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Después de escuchar de su boca las tres pendejadas de arriba y después de que di "vueltas y vueltas" y "hablé y hablé tres horas" [es que así dijo. BTW, ninguna pendejada entrecomillada se agrega a la lista oficial de pendejadas. Obvio no se agregan, ni modo que me eche tierra solita], nomás no pude evitarlo; chillé.

Ya no sé qué es más triste, si sus tres pendejadas o mis tres horas de hablar pendejadas ¡o! que escribo pendejadas.


Chillo porque me doy cuenta de que soy muy pendeja y eso no se cura.









"Recuperar nuestra vida sexual" [pendejada 4]
¡Si al menos fuese bonita! [mis pendejadas no cuentan, ya dije]

lunes, 9 de septiembre de 2013

Haciendo cuentas

Es un poco raro, como tener la comida atorada en el cogote.

Ayer celebré (solita) un año de relación con él (soy bien pinche dramática). Él no se acordó.



Quise ir a gastar el dinero que no tengo en estupideces que no necesito, como unas botas feas de a $1000 y un anillo de cristal morado de $2,500 o un corrector de ojeras de una marca mamona de a $300 pesos con 50 gr de contenido neto.

Antes me sentía bien comprando, quise hacerlo para mejorar el ánimo. Me siento igual que en un principio. Siguen en sus respectivas cajas, no creo usarlos en algún tiempo. Hoy o mañana, no sé, compraré un perfume Prada y una crema para manos, a ver si cono eso.

Él me puso la mitad de lo que costó el anillo y también me prestó $8,000 pesos para un vestido y unos zapatos que usé para ir a una premiación. Ya le aboné 1,200. Él me compró un collarcito de $500.



[5 horas después]

Fui a pagar mis $1000 mensuales del plan iPhone 4 Elite de mi iPhone 5, él me llevó. Compé $400 de arena Scoop Away y me acompañó. Llegamos a casa, me hizo gelatina roja y abrió su botella de vino tinto, me sirvió una copa, él no bebe vino.



En otras cosas ¡Voy a tomar  cuatro clases sabatinas en la Miami fucking Ad(vertising) School! ¡A huevo! ¡A pinche y puto huevo! $5,750 + IVA.



P.D. Haciendo cuentas... voy a tener que comer en cocinas económicas el resto del mes & I love him ¡pinche flaco, cuánto te amo!.





lunes, 12 de agosto de 2013

A ti, mal escrito

Como cuando sientes la cabeza hecha líos y te sientes embriagada y ausente, con las lágrimas atoradas y la garganta con palabras agolpadas en la campanula. Y tienes tanto qué agradecer y tanto que reír y tanto que llorar y ya no lo haces.

Y lloré. E inocentemente unos me decían que no llorara y que estuviera tranquila y fuerte y otros preguntaban si estaba bien. Estoy tranquila, no veo venir desmayos, ni ataques de pánico ¡que no mamen!. No, carajo ¡No estoy bien! ¿Cómo se supone que debo estar? ¡Y soy fuerte, no mamen! ¿Me ven cara de escuincla pendeja o qué?

Pues hoy es uno de esos días, raro, sordo, nublado. Hoy es un día de esos que esbozan una sonrisa en la boca porque sé que no te cansas por caminar ni por nada. Y tu bolso negro no va pesar porque cargues medicamento. Hoy se esboza una sonrisa porque tus ojos lo ven todo.

Seguro lo que me impide estar bien entonces, es ese egoísmo exclusivamente humano porque ya no te voy a escuchar reír ni decir "¡cu-cu!" y ya no voy a salir corriendo a buscarte cada vez que necesite consuelo o escuchar a alguien que no me crea loca o exagerada.

Eras como una niña grandota, con la ventaja de tus años y tu experiencia. Eras chismosona y me pedías que te contara todo y ponías una flor con emoticon. ¡Eras terca! Me contabas tus penas que a mis oídos eran bobadas y pese a mis intentos de hacerte sentir mejor seguías de necia.

Eras mi amiga ¡hasta mi propia madre lo dice! y tenías su edad. Me cuidaste enferma, me consolaste cuando lloré, me alimentaste el alma, me diste queso y me diste una partecita de tu enorme corazón.

Gracias.